-Sinopsis
«Gibson imagina un futuro invadido por microprocesadores, electrónicos y quirúrgicos, en el que la información es la primera mercancía. Vaqueros como Case se ganan la vida hurtando información... Conectan directamente sus cerebros y penetran en un mundo de sueños, donde el intercambio de información y el hielo protector aparecen en bloques tangibles y luminosos... Gibson hace plausible toda esta imaginería técnica, la jerga copiosa, la oblicua moral profesional, con verdadero ingenio y sin tediosas explicaciones. En este espeluznante y sombrío futuro, la mayor parte del este de Norteamérica es una única y gigantesca ciudad, casi toda Europa un basurero atómico, y Japón una jungla de neón, corruptora y brillante, donde una personalidad es la suma de sus vicios... La mala fortuna lleva a Case a la ciudadela de un clan industrial que es dueño de un par de IA, los más costosos y peligrosos artefactos que puedan encontrarse. Durante miles de años los hombres soñaron con pactar con el diablo. Sólo ahora es ese pacto posible.»
El cielo sobre el puerto tenía el color de un televisor sintonizado en un canal muerto... Así empieza el libro que es considerado por unanimidad (y no sin motivo) la biblia de todo un género en si mismo, hablamos como no del Cyberpunk. Escrita por el canadiense William Gibson y publicada en 1984 Neuromante se alzó ese mismo año con el Nébula, el Hugo y el Philip K. Dick.
Vale seamos sinceros. Atribuirle solo a Gibson la invención del Cyberpunk sería pecar de ingenuo. Aunque el género se consolido en lo literario a partir de su llamada "trilogía del Sprawl" que incluyen Neuromante, Conde Zero y Mona lisa acelerada la verdad es que mucho antes de el ya teníamos ejemplos de lo que podríamos llamar protocyberpunk o directamente cyberpunk ya que comparten los rasgos del género. El caso más sonado a mi parecer (porqué habrá muchos otros que no conozca) es el de la obra de Philip K. Dick. Muchas de las más de cuarenta novelas del californiano describen ambientaciones Cyberpunk con gobiernos autoritarios, empresas con un poder infinito, estados policiales y omnipresencia de alta tecnología (Androides, ordenadores, viaje estelar) pero también de parias, marginados y gente que vive en la miseria. Muchos al pensar en Dick les vendrá a la mente Blade Runner o ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, pensando en la película de Ridley Scott siendo remarcable que mientras la cinta si hace gala de una ambientación cyberpunk, la novela homónima tiende más a lo apocalíptico con una tierra abandonada y desolada. Presentando un oscuro futuro situado en el por entonces lejano 2025, Estados Unidos se ha convertido prácticamente en una ciudad que abarca desde la costa este a la oeste, Europa en un cementerio atómico y Japón un mar de rascacielos de neón.
El libro narra la historia de Case, un hacker (O cowboy como son llamados en la historia) que tras traicionar a uno de sus jefes es envenenado, sufriendo daños neurológicos y perdiendo la capacidad de poder acceder a la Matriz (Una especie de internet al que solo se accede conectando el cerebro directamente). Ahora Case pasa sus días entre drogas y alcohol en la bahía de Chiba esperando a que alguien ponga fin a su sufrimiento. Sin embargo, Case es contactado por un misterioso hombre llamado Armitage quien le ofrece la oportunidad de recuperar su capacidad de acceder a la Matriz a cambio de sus servicios como hacker. Así y desde el ensanche del eje metropolitano Boston-Atlanta hasta Turquía, Case sumará fuerzas con otros individuos excepcionales para llevar a cabo el trabajo de Armitage, aunque pronto se dará cuenta de las implicaciones siniestras de dicho trabajo.
Y es que donde realmente despunta Neuromante es con el concepto de la Matriz. Una alucinación colectiva aceptada y experimentada por todos los operadores que se conectan a ella. La Matriz, el lugar donde los datos se vuelven tangibles. En esta vasta red que cubre todo el mundo los usuarios deben usar una consola para conectar directamente su cerebro a ella para encarnarse en un avatar y poder manipular e interactuar con la información de forma casi física. Aunque esta idea os pueda resultar extraña teniendo en cuenta como ha avanzado la tecnología en la actualidad, ya predecía ideas como las de avatar (Que después Neal Stephenson entre otros autores desarrollarían). Esto, planteado en el año 1984 sonaba casi como un sueño imposible. En la actualidad la tecnología ha tirado por otro sitio pero existen remanentes de lo que Neuromante ya proponía en su día. En este punto entran en juego los cowboys de consola, hackers que se introducen en los servidores de las empresas más importantes para robar información. Pero no sin riesgo, ya que estos están protegidos por el ICE (también llamado hielo) firewalls y contramedidas de intrusión capaces de freír el cerebro del hacker y matarlo físicamente. Case desarrolla una relación enfermiza con la Matriz y cuando pierde la capacidad para acceder a ella, pierde todo razón de vivir. Otros rasgos también muy característicos del Cyberpunk son esas empresas más poderosas que los gobiernos, dirigiéndolos según sus intereses desde la sombra o como el hecho de que la alta tecnología y los avances técnicos no hayan acabado con la marginación, la decadencia urbana y la pobreza.
El rango de influencia de Neuromante es ciertamente inabarcable. No solo acuñó conceptos que son de uso común hoy en día como "ciberespacio" sino que asentó los rasgos y tropos que caracterizaron el Cyberpunk: empresas con más poder que los gobiernos, la figura del hacker (que luego Hollywod se ha encargado de distorsionar y ensalzar), las megalópolis sin fin, la red donde todo esta permanentemente conectado, las inteligencias artificiales... Directores como Mamoru Oshii y su Ghost in the Shell de 1995 beben directamente de la imageneria y del universo de Neuromante. El juego de rol de mesa Shadowrun coge directamente el universo creado por Gibson (Con todos sus conceptos incluidos) y le añade una pincelada de fantasía urbana mezclandolo con magia y seres fantásticos. Muchas otras obras de carácter Cyberpunk se han inspirado en el trabajo de Gibson y su influencia en el Post cyberpunk que nace como respuesta al Cyberpunk clásico es también notable.
Una novela que pese a tener no más de 300 páginas su lectura se vuelve tremendamente densa. De hecho es una de las novelas que más me ha costado leer. El estilo de Gibson pone en práctica la máxima de "Muestra no cuentes" a la perfección y así, el lector verá pasar por delante suyo marcas, nombres, lugares y conceptos que se darán por sabidos, como si uno fuese participe de este universo oscuro. Además el tono poético de la prosa de Gibson así como su vaguedad a la hora de describir el entorno pero excesiva descripción de detalles que pueden parecer nimios hacen muy difícil aproximarse por primera vez a esta novela. Lejos de parecerme fallos, me encanta ese estilo que roza la poesía en ocasiones y le añade al libro un ambiente único e irrepetible. Si sois nuevos en esto y empezáis a leerla es posible que estéis tentados en las primeras páginas a abandonarla porque os parecerá infumable. Dadle una oportunidad o dejadlo y retomadla cuando estéis preparados, Neuromante merece realmente la pena y debería ser un indispensable en la colección de todo fan del Cyberpunk y la Ciencia Ficción.
Hasta la próxima!
-Ficha técnica
Título: Neuromante
Autor: William Gibson
Fecha de publicación:1984
Editorial: Minotauro
Número de páginas:317
Edición consultada: Minotauro Booket 2006
Título: Neuromante
Autor: William Gibson
Fecha de publicación:1984
Editorial: Minotauro
Número de páginas:317
Edición consultada: Minotauro Booket 2006

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